Acerca de esta calculadora
La Calculadora de riesgo de VIH es una herramienta educativa gratuita y confidencial que estima la probabilidad estadística de transmisión del VIH en una exposición que tú describes. Existe para ayudarte a pasar de la ansiedad y las suposiciones a una información precisa y basada en fuentes, y a dar pasos sensatos, como hacerte la prueba o hablar con un profesional de la salud.
Qué hace la herramienta
Describes una exposición (por ejemplo, el tipo de contacto, el número de exposiciones y lo que se sabe de la otra persona). La calculadora combina esos datos con probabilidades de transmisión por acto publicadas y con datos epidemiológicos para darte un rango de probabilidad estimado, junto con orientación general sobre los periodos ventana de las pruebas.
De dónde salen las cifras
Las probabilidades de transmisión por acto que usamos proceden de literatura epidemiológica revisada por pares y de fuentes de salud pública, entre ellas los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El riesgo real depende de muchos factores que no podemos recoger del todo, como la carga viral, el uso del preservativo (condón), la circuncisión, la presencia de otras infecciones de transmisión sexual (ITS) y si alguna de las dos personas toma la profilaxis preexposición (PrEP) o tiene la carga viral suprimida gracias al tratamiento.
Qué no es la herramienta
Por qué la creamos
La información fiable sobre el riesgo de VIH suele estar enterrada en artículos clínicos difíciles de leer o dispersa por foros de calidad muy desigual. Nuestro objetivo es presentar las estadísticas de forma clara, citar fuentes reconocidas y orientar siempre hacia la prueba y la atención médica, nunca en sentido contrario.
Criterio editorial
Procuramos que el contenido se ajuste a las recomendaciones actuales de los CDC y de la OMS. Si crees que algo es inexacto o está desactualizado, dínoslo a través de la página de contacto. La ciencia de la prevención del VIH avanza, y preferimos corregir un error antes que dejarlo sin corregir.