PrEP y PEP: la prevención del VIH explicada
La PrEP y la PEP están entre las herramientas más eficaces que tenemos para prevenir el VIH. Es fácil confundirlas porque las dos consisten en tomar medicamentos antirretrovirales, pero la diferencia está en el momento: la PrEP se toma antes de la exposición y la PEP, después.
PEP: prevención de urgencia después de una exposición
La profilaxis posexposición (PEP) es un tratamiento corto con medicamentos contra el VIH, que suele tomarse durante 28 días y puede impedir que la infección se establezca después de una posible exposición.
La PEP está indicada tras situaciones como la rotura del preservativo (condón) con una pareja con VIH o de estado serológico desconocido, una agresión sexual o un pinchazo con una aguja. Si crees que la necesitas, acude de inmediato al servicio de urgencias de un hospital y pide la PEP por su nombre. En España se da en las urgencias hospitalarias (consulta la infografía del Ministerio de Sanidad) y, según la ficha de gTt-VIH, deben dártela gratis aunque no tengas tarjeta sanitaria. En México la PEP es gratuita en los servicios públicos de salud: puedes pedirla en urgencias, en un CAPASITS o en las unidades del IMSS que la ofrecen. Si ves que necesitas la PEP una y otra vez, es una señal clara de que te conviene valorar la PrEP.
PrEP: protección continua antes de la exposición
La profilaxis preexposición (PrEP) es un medicamento que toman personas que no tienen el VIH para no adquirirlo. Tomada según la pauta indicada, la PrEP reduce alrededor de un 99% el riesgo de adquirir el VIH por vía sexual, y al menos un 74% el riesgo asociado al consumo de drogas inyectables. Se presenta como una pastilla diaria y, para algunas personas, como una inyección de acción prolongada que se pone cada dos meses.
¿Quién podría plantearse la PrEP?
- Personas con una pareja con VIH, sobre todo si esa pareja todavía no tiene la carga viral suprimida
- Personas que no usan siempre preservativo con parejas de estado serológico desconocido
- Personas que han tenido recientemente una infección de transmisión sexual (ITS)
- Personas que comparten material de inyección
La PrEP requiere una prueba del VIH antes de empezar y pruebas periódicas de seguimiento, porque es solo para personas que no tienen el VIH.
I=I: el tratamiento como prevención
Hay una tercera pieza que conviene conocer. Una persona con VIH que sigue su tratamiento y mantiene una carga viral indetectable no puede transmitir el VIH a sus parejas sexuales. Esto se conoce como Indetectable = Intransmisible, o I=I. Significa que un tratamiento eficaz también es una prevención eficaz.
Cómo encaja todo esto con tu estimación de riesgo
La prevención cambia las cuentas. Si tu pareja sigue un tratamiento eficaz y tiene la carga viral indetectable, o si tú tomas PrEP, el riesgo real de una exposición es mucho menor que las cifras básicas por acto de nuestra guía sobre el riesgo. Si la exposición ya ocurrió y fue reciente, céntrate primero en si te corresponde la PEP y después en las pruebas.
Cómo conseguir la PrEP o la PEP
Las dos son medicamentos con receta, pero se consiguen de forma distinta:
- En España: la PEP se pide en las urgencias de un hospital, sin cita. La PrEP está financiada por el Sistema Nacional de Salud (SNS) y es gratuita; se dispensa en las farmacias hospitalarias o en los centros que autorice cada comunidad autónoma, y el proceso cambia según la comunidad. Puedes pedirla en tu centro de salud, en un centro de VIH e ITS o a través de una ONG. Más información en CESIDA: cómo tomar la PrEP y en la sección sobre la PrEP del Ministerio de Sanidad.
- En México: la PEP y la PrEP son gratuitas en los servicios públicos de salud. Puedes pedirlas en los CAPASITS y en los servicios hospitalarios de VIH (SAIH) y, si tienes seguro, en el IMSS o el ISSSTE. Consulta el folleto de CENSIDA sobre la PrEP y la PEP y los directorios de clínicas.
- En otros países: pregunta en un servicio de urgencias o en el programa de VIH del sistema público de salud.