Se rompió el preservativo: riesgo de VIH y qué hacer ahora
Que el preservativo (condón) se rompa o se salga es uno de los motivos más habituales por los que la gente busca información sobre el VIH. Es una situación estresante, pero los servicios de salud la atienden todos los días, y hay un plan claro y sencillo para afrontarla.
Paso 1: decide rápido si necesitas la PEP
La PEP (profilaxis posexposición) es un tratamiento de 28 días con medicamentos contra el VIH que puede impedir que la infección se establezca. Que convenga tomarla o no depende de quién sea tu pareja:
- Tu pareja tiene el VIH y no recibe tratamiento, o no se sabe cuál es su carga viral: ve ya a urgencias y pide la PEP.
- No conoces el estado serológico de tu pareja: el personal médico valorará el tipo de relación sexual y la probabilidad de que tu pareja tenga el VIH. Si tienes dudas, pregunta. Ayudarte a decidir es parte de su trabajo.
- Tu pareja tiene el VIH, sigue su tratamiento y tiene la carga viral indetectable: no transmite el VIH por vía sexual. Es lo que se conoce como Indetectable = Intransmisible (I=I), y normalmente no hace falta la PEP.
Paso 2: entiende el riesgo real
Cuando el preservativo se rompe, esa relación cuenta como sexo sin preservativo. Las estimaciones publicadas por acto, con una pareja que tiene el VIH y no recibe tratamiento, son:
- Sexo anal receptivo: aproximadamente 1.4% (alrededor de 1 de cada 70)
- Sexo anal insertivo: aproximadamente 0.11% (alrededor de 1 de cada 900)
- Sexo vaginal receptivo: aproximadamente 0.08% (alrededor de 1 de cada 1250)
- Sexo vaginal insertivo: aproximadamente 0.04% (alrededor de 1 de cada 2500)
Si no conoces el estado serológico de tu pareja, el riesgo real suele ser mucho menor, porque la mayoría de las personas no tienen el VIH. El riesgo también es menor si el preservativo se rompió antes de la eyaculación o si se notó enseguida. Es mayor si hubo sangrado, si alguna de las dos personas tiene otra infección de transmisión sexual (ITS) o si tu pareja se infectó hace muy poco.
Nuestra calculadora de riesgo de VIH combina estos factores para tu situación en menos de un minuto.
Paso 3: otras cosas prácticas
- Lavarte: lavarte con suavidad con agua está bien, pero no elimina el riesgo. No frotes con fuerza ni te hagas lavados vaginales o anales, porque pueden irritar los tejidos.
- Embarazo: si hay posibilidad de embarazo, la anticoncepción de urgencia (o de emergencia) funciona mejor cuanto antes se tome. En la farmacia o en tu centro de salud te pueden orientar.
- Otras infecciones: la clamidia, la gonorrea y la sífilis se transmiten con mucha más facilidad que el VIH. Conviene plantearse un análisis completo de ITS unas dos semanas después de lo ocurrido.
Paso 4: hazte la prueba en el momento adecuado
Una prueba hecha de inmediato solo muestra tu estado serológico antes de este episodio. Después, una prueba de laboratorio de cuarta generación (antígeno p24 y anticuerpos) suele detectar el VIH entre 18 y 45 días después de la exposición, y un resultado negativo a los 45 días es muy tranquilizador. Las pruebas de anticuerpos, incluida la mayoría de las pruebas rápidas y de los autotests (autopruebas), son concluyentes a los 90 días. Si tomas la PEP, el equipo médico que te la recete te dirá cuándo hacerte la prueba al terminar el tratamiento. Consulta nuestra guía de pruebas para ver el calendario completo.